🚌 Dos días de arte, ría y buena compañía en tierras vizcaínas

☕ 1. La salida y el almuerzo

  • ¡Todos a bordo! Salimos por la mañana desde Zizur Mayor con los dos autobuses completos y los asientos llenos de caras conocidas. Desde el primer kilómetro se notaba en el ambiente las ganas que teníamos todos de disfrutar de este viaje.

  • El viaje se hace corto: Entre charla y charla, el trayecto se nos pasó volando. A mitad de camino, hicimos la parada técnica para estirar las piernas y romper la rutina del viaje.

  • El primer café juntos: Aprovechamos para juntarnos a tomar un buen café caliente acompañado de un croissant o un garrote cerca de Bilbao. Ese ratito de almuerzo y de compartir los primeros momentos del día fue el arranque perfecto para reponer fuerzas antes de llegar al Guggenheim.

🎨 2. Visita al Museo Guggenheim Bilbao

  • Llegamos con tiempo de sobra antes de nuestra hora de entrada (12:15 h). El cielo estuvo algo nublado, pero la impresionante fachada de titanio, piedra caliza y cristal nos recibió con toda su espectacularidad.

  • Antes de acceder al interior, contemplamos los dos grandes iconos exteriores que custodian el edificio:

    • El Guardián del Museo («Puppy»): Nos sacamos las fotos de rigor con el famoso Terrier gigante de 12 metros de altura, cubierto completamente de flores frescas.

    • La Imponente «Mamá» (Maman): Contemplamos la espectacular araña de bronce de casi 9 metros de altura de Louise Bourgeois que vigila la ría.

  • Un recorrido por la vanguardia (El interior)

    • El gran Atrio: Una vez cruzado el gran atrio inundado de luz, dedicamos la hora y media de visita a exprimir al máximo las salas de arte moderno.

    • La experiencia de Richard Serra: En la planta baja nos adentramos en la colosal instalación «La Materia del Tiempo». Caminar por dentro de esas gigantescas planchas de acero corten, sintiendo cómo cambian las formas y los laberintos a cada paso, fue de lo más sorprendente.

      Esculturas mágicas y sombras: Uno de los rincones que más nos llamó la atención fue el de las delicadas estructuras esféricas de alambre que colgaban del techo. Ver cómo flotaban en el aire y contemplar el espectacular juego de sombras geométricas reflejadas en las paredes blancas fue un verdadero acierto que sorprendió a todos.

    • Arte en las plantas superiores: Subimos para recorrer las distintas galerías del museo, donde disfrutamos de una gran variedad de propuestas artísticas. Nos detuvimos especialmente a observar las magníficas colecciones de tapices modernos y las pinturas de vanguardia

  • 🍽️ 3. El mediodía: Banquete en el Club Deportivo Bilbao

    • Rumbo al restaurante: Tras el museo, pusimos rumbo al prestigioso Club Deportivo Bilbao. Mover a 55 personas por el centro tiene su mérito, pero lo hicimos de forma muy organizada.

    • Un descanso merecido: El restaurante nos recibió con un servicio excelente. Disfrutamos de un menú especial con productos de la tierra de primera calidad. Fue el momento perfecto para sentarnos, descansar las piernas y reponer fuerzas.

    • ☕ Cafés y sobremesa: El cierre llegó con los postres, los cafés y las infusiones. Aprovechamos para disfrutar de una tertulia animada con los compañeros de mesa. Un rato muy agradable que sirvió de broche de oro antes de ponernos en marcha hacia el barco.

🛥️ 4. Paseo en barco y regreso a Zizur Mayor

  • El barco ya nos esperaba: Tras la sobremesa nos acercamos al embarcadero, donde el barco nos esperaba listo para zarpar. Nos acomodamos en su cubierta abierta para no perder detalle, aunque se notaba el airecillo fresco que pegaba por los lados.

  • La historia por megafonía: Durante todo el trayecto, contamos con un sistema de audioguía por el altavoz del barco. El guía nos fue explicando detalladamente la historia y las curiosidades de todo lo que veíamos desde los asientos.

  • Bilbao desde el agua: Disfrutamos de una perspectiva única de la ciudad y de sus puntos más importantes:

    • Pasamos bajo los puentes más famosos, como el de Calatrava, el de Deusto y el de La Salve.

    • Contemplamos desde el agua el Estadio de San Mamés y la imponente Torre Iberdrola.

    • Disfrutamos de una vista completamente diferente y espectacular del Museo Guggenheim.

  • Todos al autobús: Alrededor de las seis de la tarde, ya estábamos todos reunidos y preparados en el autobús. Con el grupo recogido, emprendimos el rumbo de vuelta a Zizur Mayor tras haber pasado un día muy a gusto y diferente.

  • 🏔️ ¡Próxima parada: Los Pirineos! Nos despedimos con un gran sabor de boca y con la vista puesta en la siguiente aventura. Ya nos estamos preparando para nuestra salida de Julio, donde cambiaremos la ría por los paisajes de los Pirineos. ¡Nos vemos en la próxima!